con tu nombre como tierno canto,
con la sonrisa amplia y despreocupada,
en septiembre que tiene su encanto.
Con esa alegrÃa que contagia,
que brinda a la vida armonÃa,
con esperanza que aniquila la nostalgia,
y la hidalguÃa plena de sabidurÃa.
Llegaste con la brisa cálida,
con primaveras en los ojos,
con ternura locuaz encendida,
trascendiendo barreras y cerrojos.
Ahora, invades mi vida,
me colmas de placer dulce sinfonÃa,
con cánticos mi alma es renacida,
y le otorgas sin igual algarabÃa.
Llegaste como un sol que ilumina,
trayendo amor, paz y felicidad.
tu esencia con grandeza concebida,
desterró para siempre mi orfandad.
El cielo resplandece en este dÃa,
en el que vuelvo a creer,
con tu llegada cambió mi vida,
y mi ser comenzó a crecer.
Mi espacio vibra y expande,
los sueños se cumplen,
todo se transforma y enciende,
el fragor de lo absoluto descubren.
Y llegaste antes del ocaso,
cuando aún el sol reverbera,
irradiando luz a su paso,
Susana E. Irigoite

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