hoy lo contemplo vacío y arcano,
con algunos momentos felices.
La calle y sus ruidos,
la gente que transita,
agudizan mis sentidos,
y mi interior se agita.
Resbalan en mis pies las hojas secas,
resabios de otoños desteñidos,
de los que hoy sólo hay ecos,
de tiempos ruidosos compartidos.
Trepo a la colina de la esperanza,
con ansias y emociones renovadas,
virando con mayor confianza,
y el alma dormida ilusionada.
Quizá en un flamante anochecer,
haya un despliegue de nuevas vibras,
y al Creador vuelva a agradecer,
por las experiencias vividas...
Susana E. Irigoite

0 comentarios :
Publicar un comentario