densas nubes que el día opacaron,
las cumbres se cubrieron de hielo,
los azahares en el aire flotaron.
Los sonidos del silencio ensordecen,
con resabios de opacidad y hastío,
que en el desvarío presurosos crecen,
por un sendero doliente y sombrío.
Siempre presente en mi despertar,
en el alma que no olvida,
la última imagen antes de reposar,
y el sutil aliento a la vida.
Resiliencia que en mí habita,
frente a un etéreo sentimiento,
que inalterable aún gravita,
tan impetuoso como lo siento.
Arcano sentimiento que impulsa a seguir,
urdido plan de un porvenir,
con ansias y esperanzas de avanzar,
y nuevos logros luego,
celebrar...

0 comentarios :
Publicar un comentario