cubre cada sitio del jardín,
esparciendo cánticos renovados,
iluminando el día como un carmín.
Los días inefables transcurren,
llevan muy lejos esos sonidos,
las ausencias nostalgia traen,
junto a ensueños desteñidos.
El tiempo se aleja presuroso,
obnubila el pensamiento al girar,
las horas se esfuman en cielo brumoso
y el reloj clama tiempo para accionar.
Una suave brisa pasa por mi rostro,
un arroyo cercano susurra en mi oído,
sus aguas fluyen dejando su rastro,
Susana E. Irigoite

0 comentarios :
Publicar un comentario